Miércoles 18 de julio de 2018

El Gobierno aplazará el pago de la mitad de las ayudas a la amortización de cine


EFE

  • El Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA) prepara una reforma de la ley que regula las ayudasen la que se primará a las mujeres cineastas.
  • También tendrán prioridad los proyectos de animación.
  • No obstante, la mitad de las ayudas no se pagarán hasta 2019.

Callao

El Gobierno aplazará a 2019 el pago de la mitad de las ayudas a la amortización de cine correspondiente a este año, según han confirmado este viernes fuentes del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA).

Independientemente de si se aprueban los nuevos presupuestos o se prorrogan los de 2017, no está previsto que haya fondos suficientes para hacer frente a los 63 millones de euros que corresponde pagar este año por películas estrenadas en 2016.

Por ello, el ICAA ha acordado con Hacienda y con el sector hacerlo en dos ejercicios. Este año saldará las cuentas con las productoras que estrenaron película entre enero y septiembre de 2016, y el año que viene las del último trimestre, cuando hubo más estrenos.

El Gobierno aprobó en 2015 una modificación del sistema de financiación del cine, que entró en vigor en enero de 2016, en el que se sustituían las ayudas a la amortización, concedidas dos años después del estreno, por ayudas anticipadas, y preveía un periodo transitorio en el que ambos sistemas convivían.

En principio 2018 era el último año en el que se simultaneaba el pago de los dos tipos de ayuda —las últimas que acceden al viejo sistema son estrenos de 2016—, pero el cambio de legislación produjo “un efecto llamada” que hizo que muchos productores adelantaran sus estrenos para poder acceder a las ayudas antiguas.

Aparte de las ayudas a la amortización, el Gobierno debe hacer frente este año al pago de las nuevas ayudas, que se dividen en generales (para grandes producciones) y selectivas (para el cine independiente).

El año pasado destinó 30 millones de euros a las primeras y algo más de 5 millones a las segundas, y no se esperan grandes cambios para este año.
Por otro lado, dadas las limitaciones presupuestarias derivadas de la convivencia de los dos sistemas, el Gobierno baraja la posibilidad de reducir la cantidad máxima a la que puede acceder cada proyecto en las ayudas generales, que actualmente es de 1,4 millones de euros.

Asimismo, estudia la posibilidad de limitar el número de películas por las que una misma productora puede acceder a las ayudas, para evitar unas pocas empresas acaparen todas las subvenciones.

Las mujeres tendrán prioridad

El ICAA prepara una reforma de la legislación que regula las ayudas al cine en la que se primará a las mujeres cineastas y a los proyectos de animación, entre otros aspectos, según el proyecto de orden ministerial publicado por el ICAA.

La propuesta, desde este viernes en fase de consulta pública y que aún puede sufrir modificaciones, prevé aumentar de 4 a 7 puntos la valoración máxima de los proyectos respaldados por mujeres. La puntuación mínima para acceder a las ayudas es de 50.

Fuentes del ICAA han precisado que se darán tres puntos a los proyectos con una mujer directora, dos en las categorías de guion, fotografía y música, y uno en la producción ejecutiva. Quedan fuera del sistema facetas como maquillaje y peluquería, en la que las mujeres están “sobrerrepresentadas”.

En cuanto a la animación, dado el potencial del sector y sus dificultades específicas, suben de 1 a 3 puntos los proyectos de este sector. La tercera película más taquillera del año pasado en España (la primera española) fue de animación, Tadeo Jones 2.

Se trata de modificaciones a la Orden reguladora aprobada el año pasado que corrigen pequeñas disfunciones observadas y discutidas con el sector; el objetivo, según las fuentes, es que la nueva Orden pueda ser aprobada el próximo mes de marzo y aplicable en la próxima convocatoria.

Los cambios establecen, entre otros, un nuevo límite máximo para el número de veces que se podrá presentar un proyecto: cuatro en el caso de las ayudas generales, y tres en las selectivas.

A petición específica del sector se ha modificado también el modo de puntuar las coproducciones en las ayudas generales —las más cuantiosas— beneficiando a las iberoamericanas, al rebajar el coste mínimo reconocido para las empresas españolas de 700.000 a 400.000 euros.

En el resto de coproducciones internacionales, el coste mínimo sube a 900.000 euros para garantizar que la participación española es real.

Igualmente, a la hora de valorar la financiación mínima garantizada de un proyecto, que debe ser del 35 % para acceder a las ayudas generales, se tendrán en cuenta los contratos de distribución que se firmen con plataformas online, como Netflix o HBO, hasta ahora excluidas.

Eso sí, se les pedirá que destinen el mismo porcentaje de los beneficios, como hacen por ley las televisiones —el 5 %—, a inversión en cine autóctono.

Recaudación

Para garantizar que el proyecto seleccionado contará con una amplia distribución, se pedirá que las empresas distribuidoras acrediten una recaudación mínima anual de un millón de euros, en lugar de los 500.000 que se contemplan ahora.

También se intenta paliar una presunta situación fraudulenta que se venía dando con el cambio de sistema, y es que se pagaba a un productor para que pusiera su nombre a un proyecto aunque luego no ejerciera como tal.

Esto se evitaría cambiando, en el requisito de contar con un productor solvente, a la persona física por la jurídica, es decir la empresa.

También se ha reducido el número de festivales que se puntuaban para obtener ayudas, quedando únicamente los cuatro principales: San Sebastián, Venecia, Cannes y Berlín, y se introduce como baremo el haber ganado un Goya o figurar en la lista final de las cinco seleccionadas a concurrir en los Oscar.

Y varían las consideraciones para puntuar el certificado cultural, que habían causado malestar en el sector, de modo que se facilita la posibilidad de acceder a esos puntos.

Las películas en lenguas cooficiales y documentales lo tendrán más fácil para acceder a las ayudas, tanto generales como selectivas, ya que se reduce el número de salas de estreno que se les exigía.

En el caso de las ayudas selectivas, destinadas a productoras de carácter independiente, el coste máximo sube a 1,8 millones de euros, y a 2,5 millones para los de animación y se propone favorecer a los directores noveles subiendo los puntos de 5 a 7.



Fuente

Etiquetas: