Casas con Historia

Casa del Papa Francisco

El aspecto de la casa es muy distinto al de la modesta vivienda de una sola planta que hace 70 años ocupaba allí la familia Bergoglio, formada por los inmigrantes italianos Mario, empleado ferroviario, y Regina Sívori, ama de casa, con cinco hijos.

Viajaba en colectivo, iba a tomar el té con las monjas de la Misericordia.

Hoy, es el Sumo Pontífice y pide que recen por él

Está inserta en un barrio de viviendas de dos plantas y árboles mal podados, y está a siete cuadras de la parroquia San José de Flores, donde un joven Bergoglio descubrió su vocación religiosa.

“La calle estaba empedrada y en la esquina, donde ahora está la placita ‘Herminia Brumana’, era donde los pibes del barrio jugaban al fútbol.

A las 13.48 los legisladores e invitados especiales, incluida la biógrafa del pontífice, Francesca Ambrogetti, tiraron de las cintitas argentinas y desprendieron el lienzo blanco para dejar descubierta la placa, colocada a dos metros de altura sobre la fachada revestida de granito rojo.

El lugar es una  referencia infaltable en los circuitos turísticos organizado por la Ciudad y guías y agencias privadas por los lugares de Buenos Aires asociados con el papa.

Finca de Roberto Arlt

El gran escritor de Flores vivió su infancia en la finca de la calle Méndez de Andes a metros de la Av. Boyacá. De allí, Roberto Arlt iba a la Escuela Urquiza y con varios de sus vecinos de la zona, ideó sus mejores novelas que transcurrían por las calles de Flores Norte y Centro. Según se supone, en esta finca, Arlt tuvo que soportar la rudeza de su padre y un duro pasar económico.

Casa de Baldomero

Con un premio recibido por la Sociedad Argentina de Escritores, Baldomero Fernández Moreno decidió comprarse la casona de Bilbao 2384, esquina Rivera Indarte. De una belleza poco común, esta casona melliza a una contigua, es la vista obligada a los peatones y automóviles que van hacia el sur del barrio.

La Antonia

El tren hace soplar sus celosías de madera. Y cuando pasa un tren de carga, mueve sus cimientos. En Terrada al 212, una antigua casona sigue en pie, La Antonia. Con su frente tapiado para que no introduzcan intrusos, la Casona se ubica dentro de un Área de Protección Histórica (APH).

La Mansión de Flores

La primera casa colectiva de Bereterbide, encargada por la Unión Popular Católica Argentina. Sobre la calle Yerbal, mirando al exterior, la Mansión Popular tiene negocios y al principio incluso había un cine, pero se cerró.El conjunto de viviendas conocido como “La Mansión de Flores” fue el resultado de un concurso organizado en 1921 por la Unión Popular Católica Argentina.

El diseño ganador, realizado por el arquitecto Fermín Bereterbide,rompió con el clásico concepto de loteo del terreno. En lugar de ello, se creó una original configuración dela manzana, en la que el centro se proyectó como espacio abierto para la convivencia de los vecinos.

Casitas Municipales

Edificadas por la Compañía de Construcciones Modernas, a principio de siglo XX, estas casitas con aire europeo fueron construidas para los obreros municipales, que en cuotas fueron adquiriéndolas. Repartidas en dos barrios, el Bonorino y Varela. Actualmente viven profesionales, artistas y descendientes de sus primeros propietarios.

Hogar Mercedes Dorrego

Dispuesta frente a la casa de la periodista Canela, el Hogar Mercedes Borrego posee 115 años de vida. El predio fue donado por mujeres adineradas de la época que creían en la solidaridad hacia los más necesitados. La construcción es en forma de U con pequeñas unidades de viviendas independientes, de estilo austero. Originalmente tenía una capilla en el centro del patio. Hoy está regenteado por la Sociedad San José, que agrupa seis hogares.

La madre de Sandro

Algunos la apodaron “la madre de Sandro”, por la cantidad de rosas que tiene en su jardín de Rivera Indarte. Dicen que son tantas pero tantas, que esta abuela no tuvo mejor idea que plantar rosas hasta en la vereda, dando un bonito paisaje gratuito a la zona. Los vecinos la felicitan y le cuidan el jardín de la vereda.

Casa Marcó del Pont

Uno de los últimos exponentes de las construcciones rurales del siglo XIX. Sirvió para hospital de sangre entre 1860 y 1871, en los tiempos de la fiebre Amarilla. En 1976, fue declarada Monumento Histórico Nacional y totalmente restaurada en 1998. Malas administraciones hoy la urgen de un nuevo mantenimiento. La junta Histórica tiene un espacio en el lateral cercano a Artigas al 200.

Casa Millán

Sobre la Avenida Alberdi a metros de Pedernera, la casa  más antigua del barrio (1825) se había puesto en venta por unos 400.000 dólares. Ésta conservaba su bovedilla, tirantes y mampostería antiguos. Sus últimas propietarias habían sido dos hermanas mellizas mayores de 95 años. A fines de 2000, llegó un alerta a los vecinos sobre la demolición de la Casa de Antonio Millán, primer rematador del fundador de nuestro barrio, Juan Diego Flores. Cuatro vecinos presentes en el lugar trataron de evitar su demolición, interponiendo un automóvil particular y armando un cordón humano frente a la propiedad. Todo fue inútil. Para los historiadores y amantes de Flores, la pérdida de ésta significó tirar abajo la idea de reconstruir el casco histórico del barrio.